Articulo de opinión

¿Hasta Donde Podrán Aguantar los Palestinos?

 

Por Said Alami

¿Hasta donde podrán aguantar los palestinos?. Esta es la apuesta que se hacen, desde el estallido de la actual Intifada, los servicios secretos de Israel y Estados Unidos. Toda la maquinaria política y militar israelí tiene un solo objetivo que es el de detener, a toda costa, la Intifada, para poder así convertir en cero absoluto todo el esfuerzo y el sacrificio del pueblo palestino y para continuar pisoteándole en su propia casa sin el menor respeto a sus derechos humanos ni políticos.

En esa tarea de abortar la Intifada, ocurre hoy, exactamente como viene ocurriendo desde hace mas de sesenta años -concretamente desde la gran revolución palestina de 1936- que algunos regímenes árabes y ciertos palestinos provistos de autoridad colaboran afanosamente con los con israelíes y estadounidenses, con el fin de abortar nuevamente la Intifada, que seguramente no será la ultima.

La melodía que mas se escucha estos días a través de los medios de comunicación oficiales de algunos países árabes es un mezquino lloriqueo orquestado por americanos e israelíes y bien interpretado por esos medios en el que todos estos enemigos del pueblo palestino rasgan las vestiduras en su “desgarrado” lamento por el trágico sufrimiento del pueblo palestino, tragedia esta que es obra de Israel y de Estados Unidos, y que esta siendo minuciosamente ejecutada.

Israel ocupa con sus tropas y colonos el territorio de Gaza y de Cisjordania, incluida Jerusalén, masacra al pueblo palestino, asedia sus pueblos y ciudades, cierra sus territorios herméticamente, bombardea sus ciudades y mata desde sus helicópteros -lanzando mísiles y disparando balas- a niños, mujeres, y ancianos tanto en las calles como en el interior de sus casas y colegios, destruye sus cultivos y arranca sus olivos ( mas de 100.000 olivos arrancados en los últimos 3 meses), impide la entrada de ayudas humanitarias y de mercancías en los territorios ocupados y humilla a los palestinos con toda clase imaginable de atropellos a sus derechos mas elementales. Y mientras todo esto ocurre, esos regímenes árabes niegan cualquier socorro económico o militar a los palestinos, dejándoles absolutamente solos ante la bestia israelí e incumpliendo en secreto lo anunciado en la cumbre árabe de El Cairo del pasado mes de octubre de formidables ayudas económicas a la Intifada.

Y mientras todo esto ocurre, se inicia hoy (21 de enero) en Egipto una ronda de conversaciones maratonianos. Los israelíes y americanos le vienen aterrorizando a la Dirección palestina con el espantapájaros de Sharon, que según todos los indicios sera el ganador de las próximas elecciones israelíes a primer ministro. Dudo que la Dirección palestina, a estas alturas, este tomando en serio la alternancia israelí en el poder, que no pasa de ser un mero comic de terror cuya única finalidad es provocar escalofríos entre ciertas filas palestinas. Cada primer ministro saliente amenaza a los palestinos con que su contrincante en los comicios de turno será mucho mas terrible y desalmado, para que descubramos al poco de elegido el nuevo mandatario que no es mas que la clonación sionista del anterior.

Pero a pesar de la tragedia que viene padeciendo y el interminable rosario de unas conversaciones inútiles basadas siempre en pautas israelíes y estadounidenses, el pueblo palestino sigue resistiendo heroicamente, sin pedir nada a esos regímenes árabes ni a ciertos palestinos provistos de autoridad, excepto que no le traicionen. Así lo viene demorando desde hace 4 meses el pueblo de Palestina, el único dueño de Palestina a lo largo de 10.000 años de historia, tanto en los casi 370 vidas segadas por los israelíes , y 14.000 heridos, como en las manifestaciones que recurrieron en numerosas ocasiones las calles de Gaza, Ramallah, Belen, Hebron y Nablus, las ultimas a mediados de este mes de enero. En estas manifestaciones los palestinos mostraron reiteradamente su rechazo a las negociaciones con los israelíes por el simple hecho de que son negociaciones planteadas desde el principio para perjudicarles y usurparles, ignorando toda la legalidad internacional relacionada con esta cuestión, lo poco que le puede quedar de derechos sobre la superficie ridícula que las negociaciones le pueden deparar de su propia patria (unos 8.000 de los 28.000 kilómetros cuadrados de la Palestina de 1948).

Por lo tanto, si en estas conversaciones maratonianos, o otras posteriores, se le impone al pueblo palestino una acuerdo y una firma que sigan menoscabando sus derechos y su porvenir, este no pasara de ser un acuerdo y una firma sin valor alguno, y la situación no tardara en estallar nuevamente.

Con esto queremos decir que ningún acuerdo con Israel podrá ignorar el derecho del retorno a su suelo patrio de los refugiados palestinos de 1948, aunque ahora se llame Israel. Seria intolerable para la Historia y para la Humanidad que se reconozca el falso derecho del falso “retorno” a Israel de los judíos de Estados Unidos, Argentina, Rusia, Polonia, Etiopia, etc. que jamás pisaron ellos ni sus ancestros el suelo de Palestina, excepto en los textos de la propaganda sionista, indocumentada e irracional, sin tener un solo documento que pruebe la propiedad de un solo palmo de tierra en suelo palestino, y en cambio, negar a los palestinos este derecho, reconocido por la Historia y por la legalidad internacional a través de las resoluciones del Consejo de seguridad de la ONU, especialmente la 194. No cabe olvidar que los palestinos de hoy, ellos mismos, (y no la ridiculez de unos supuestos ancestros de hace mas de 2.000 años) fueron expulsados de sus tierras y propiedades en Palestina por las organizaciones terroristas judías, en 1948.

El hipotético acuerdo tampoco podrá ignorar la pertenencia de toda la Cisjordania (Jerusalén Este incluida) a los palestinos, ni su derecho a tener un Estado soberano sobre la totalidad de su territorio, sin ninguna injerencia israelí y sin una sola colonia judía bajo soberanía o protección de Israel dentro de su territorio.

Salvados estos tres puntos…lo cual creo que es tarea de titanes que Israel, con su mentalidad colonialista y racista actual, nunca podrá superar, podría que la paz se instale definitivamente en la región. Aun en su caso, los palestinos serán los que mas habrán perdido y sacrificado por alcanzar esa paz, que ante todo beneficiara a Israel, pues sin esa paz el proyecto de un Estado israelí en la zona estará más que condenado al fracaso. Tiempo al tiempo.