Artículos de opinión
 
 

  ¿Quien Golpeó A América ... Ben Laden , Disidentes estadounidenses o Israel?.   

Parte II

¿Quien se beneficia enormemente de esta tragedia?

Said Alami


El FBI asegura que los crímenes perpetrados en Nueva York y Washington son obra de “terroristas musulmanes” y que estos eran 19 hombres que viajaban a bordo de los aviones estrellados contra las Torres Gemelas y el Pentágono, además del aparato estrellado o derribado cerca de Pittsburg. ¿basándose en qué? . ¿Es que todo pasajero árabe o musulmán a bordo de esos aviones tenía que ser terrorista?.¿Es que los árabes que el FBI dice que han hecho cursos de aviación en Florida y que estuvieron a bordo de los aviones estrellados tuvieron que ser, forzosamente, los pilotos suicidas de esos aviones?.

Y suponiendo que lo fueran ¿es seguro que fueron reclutados para esta criminal misión por una organización de las llamadas en Occidente “fundamentalistas islámicas” o “terroristas islámicas”?. ¿Por qué no pueden haber sido reclutados por los servicios secretos de un Estado enemigo del mundo árabe, enemigo del Islam y enemigo del pueblo palestino?.

En todo el mundo no hay más que un Estado que reúne esta condición de enemistad sin limite hacia los tres ejes, el árabe, el musulmán y el palestino, y además reúne las otras dos condiciones imprescindibles para llevar a cabo semejante empresa terrorista: capacidad financiera, operativa y técnica y el móvil más que suficiente como para perpetrar tan espantoso crimen. Este Estado se llama Israel y todos conocen sus servicios secretos desde el Mossad, hasta el Beit Shen, pasando por el Shabak. Tres servicios secretos famosos en el mundo por la cantidad de crímenes que han perpetrado, y siguen perpetrando, siempre en la más completa impunidad estadounidense y vanagloriándose de ello en muchas ocasiones.

A todo esto hay que añadir otro factor decisivo que apunta con el dedo de la acusación hacia los servicios secretos israelíes: Israel y el Sionismo internacional (que forman una única entidad) son los únicos beneficiarios en el mundo de la explosión de la ira estadounidense contra árabes y musulmanes, tanto que ya está recogiendo, desde el primer momento, los frutos de la tragedia. Basta con un un repaso a la verborrea de la que están haciendo gala los gobernantes y políticos israelíes, de derechas y de izquierdas, desde el carnicero Sharon hasta Shlomo Ben Ami, Peres, Ben Eliezer, Netanyahoo, etc. Leyendo sus declaraciones publicadas casi a diario por la prensa española ( que no se molestó en la misma medida en buscar declaraciones y artículos de árabes y de musulmanes) se detecta fácilmente la incontenible alegría por lo que está aconteciendo y ante la explosión de los sentimientos de odio hacia los musulmanes y árabes que se está registrando en Occidente, especialmente en Estados Unidos, y que son alimentados y atizados sin parar, y desde hace decenios, por el formidable poderío mediático sionista en Occidente, vía cine, radio, televisión, libros, y prensa escrita. Difamar al Islam, a los árabes y a los palestinos ha sido siempre un objetivo estratégico y primordial tanto de Israel como del Sionismo .

Leyendo las declaraciones de los gobernantes y políticos israelíes hallamos un factor común y constante, que se repite machaconamente en todos los casos, y es el de recalcar y subrayar hasta la saciedad que se trata del “choque entre civilizaciones”, la Occidental y la Islámica. Para estos criminales israelíes nada colmará sus aspiraciones excepto una guerra abierta en la que Occidente, encabezado por Estados Unidos declare la guerra al mundo árabe, una guerra en la que Sionismo trataría de cumplir su sueño de un Estado israelí que se extienda por toda la Mesopotamia hasta Egipto, en lo que sería la culminación del plan sionista iniciado con Hertzel a finales del siglo pasado de construir el Gran Israel, cuyo territorio se extiendería, como mínimo, desde el Eufrates hasta el Nilo, mapa este reflejado en la bandera de Israel con sus dos bandas azules que representan a los dos ríos mencionados.

Estos gobernantes y políticos israelíes, y sus fanáticos jefes directos en el congreso Sionista Mundial y en el Congreso Judío Mundial no paran de esgrimir, a través de un sinfín de medios de información norteamericanos y algunos europeos, desde hace varios años, la sucia teoría del choque de las civilizaciones, establecida por otro sionista, Samuel Huntington, que practica un terrorismo intelectual, siempre al servicio del terrorismo sanguinario de Israel y sus servicios secretos. Esta es la teoría que ha reiterado el propio Huntington en los últimos días en la prensa española, asegurando que la convivencia entre Occidente y el mundo islámico es, como mínimo, imposible. Este engañabobos no ha podido embaucar a nadie en Occidente dado que tan grande majadería intelectual sólo ha sido aceptada por aquellos occidentales que de antemano sufren de islamofobia, morofobia, arabofobia y palestinofobia. Los que no sufren de ninguna de estas enfermedades mentales se ríen a carcajadas cada vez que escuchan a alguien, tipo Javier Ruperez, (Toledo, 1998) poniendo el grito en el cielo contra el Islam e intentando hacer creer al personal de turno que sus ideas no se deben a ninguna fobia, sino a la demencial teoría de Huntington. Muchísimas más guerras se registraron a lo largo de los siglos entre potencias y países occidentales que entre Occidente y el mundo islámico. El número de las victimas de las primeras, especialmente en los últimos tres siglos, ha sido muchas veces más grande que el de las primeras.

¿Exageran los que señalan a Israel como potencial sospechoso de haber sido el responsable del devastador ataque a las Torres Gemelas y al Pentágono?. ¿Es que Israel no atacó en el pasado objetivos occidentales, incluidos los estadounidenses, causando victimas mortales?. El lector podría obtener numerosos datos sobre el terrorismo sionista contra Estados Unidos en la obra de Norberto Ceresole titulada “El Terrorismo Judío contra Los Estados Unidos de América”, editado en Madrid, hace dos años.

En ese libro podemos leer, por ejemplo, lo siguiente:”Este sentimiento antinorteameircano (más específicamente anti-Washingtoniano) que en los últimos tiempos han asumido los colonos israelíes - que en gran parte son de origen norteamericano – no es algo nuevo en Israel. Allí existe, desde hace muchos años, una doctrina, elaborada básicamente por el Ejército, que sostiene que (las potencias occidentales son nuestro principal enemigo, y que el único modo de disuadirlas es por las acciones directas que las aterroricen. Shimon Peres comparte esa misma ideología, desea atemorizar a Occidente para que apoye los objetivos de Israel). (Moshe Shariett, Diario, Yoman Ishi – Diario Personal”. El referido libro narra numerosos actos de terrorismo israelí encubierto contra intereses de países occidentales , especialmente Estados Unidos.

Recordemos, a modo de ejemplo, el bombardeo aéreo que la aviación israelí efectuó, impunemente, el 8 de junio de 1967, en plena guerra israelí-árabe, del barco de guerra estadounidense USS Liberty, provocando 34 muertos y casi 200 heridos. Aquel bombardeo duró 70 minutos, cuando el
Liberty enarbolaba pabellón estadounidense muy visible y se encontraba en aguas internacionales del este del Mediterráneo.


Pero, se preguntará más de uno, ¿como pueden ser los servicios secretos israelíes los autores de la matanza de Nueva York y del ataque al Pentágono si los implicados directamente en los atentados son árabes y musulmanes?. La contestación tiene dos partes: la primera es que no existe hasta el momento un solo dato fiable que confirme fehacientemente que Mohammad Ata y los demás sospechosos en los atentados sean, de verdad, los autores de los mismos.

El FBI puede fabricar todos los sospechosos que le hacen falta, pero de allí a que todo esto se convierta en acusaciones firmes ante la Justicia, y posteriores dictámenes judiciales favorables a las tesis del FBI, hay un trecho galáctico, que creo que nunca se va recurrir, por la sencilla razón de que no existe. Lo mismo sucedió dos veces en Buenos Aires, luego en Oklahoma, y también en el avión de pasajeros egipcio que se estrelló cerca de Nueva York, en las aguas del océano, cuando el FBI acusó al copiloto, egipcio, de haber estrellado la nave deliberadamente al grito de Allahu Akbar (Dios es el más grande) “dada su condición de fundamentalista” según decían los sesudos agentes del FBI, quienes aseguraban tambien que “allahu akbar” es una especie de grito de guerra y que sólo se dice (¡cuanta ignorancia!) en situaciones de “desesperación extrema” y “decisiones de vida o muerte”. Los musulmanes, repetimos (allahu akbar) en numerosas ocasiones, en la vida cotidiana, a lo largo del día.

La segunda es que muchos servicios secretos en el mundo practican habitualmente el camuflaje para reclutar a activistas que luego actuarían en contra de sus propios intereses o contra los intereses de un tercer país para provocar el enfrentamiento entre ese país y el del activista. Esa es una de las prácticas más utilizadas por los servicios secretos israelíes que disponen de numerosos efectivos árabes ( no olvidemos que el 60 por ciento de la población judía de Israel es de origen árabe y que entre esta mayoría existen cientos de miles de árabo-parlantes que hablan perfectamente la mayoría de los dialectos del mundo árabe, además de los numerosos agentes árabes, musulmanes y cristianos, colaboracionistas con Israel y traidores de su propio pueblo.

21 de Septiembre de 2001