Artículos de opinión

 

Palestina … El holocausto que no cesa
I
JERUSALÉN:

 ¿De quien es?...


Said Alami

Dos cuestiones se están suscitando profusamente estos días en la prensa por autores israelíes que pretenden confundir a la opinión publica de
Occidente, especialmente la estadounidense, que es quien paga desde hace
medio siglo los fabulosos costes de la forzada existencia de Israel.

Estas cuestiones son la de Jerusalén y el derecho de los refugiados
palestinos a retornar a su patria.

En cuanto a la primera cuestión estos autores dicen, por ejemplo, que
Jerusalén es el tercer lugar santo del Islam mientras que para el judaísmo es el primero y el único, argumentando así que, por lo tanto, Israel tiene prioridad en Jerusalén.

Eso del “tercer lugar santo del Islam” es una traducción errónea e
interesada, como tantísimas otras, del  árabe (Zalezu al haramein asharifain)o, literalmente: (el tercero de los dos nobles santuarios) lo cual no se refiere, en absoluto, a la importancia de cada santuario, sino que es una mera enumeración cronológica de estos santuarios: primero fue la Meca, y luego Medina y más tarde Jerusalén. Todos son de igual importancia para el Islam. Decir “mi tercer hijo” nunca quiere decir que es el tercero en importancia, sino el tercero cronológicamente.

Esos autores también afirman que el Corán no menciona a Jerusalén ni una
sola vez. Jerusalén es el único lugar del mundo que ha sido bendecido en el Corán que es para todo musulmán la palabra de Dios. La sura del Viaje
Nocturno (sura17) empieza diciendo en su primera aleya:”Gloria a quien una noche hizo viajar a su siervo desde la Mezquita Inviolable ( en la Meca)hasta la Mezquita de Al-Aqsa, (Jerusalén) aquella cuyos alrededores hemos bendecido, para mostrarle parte de nuestros signos”. Esta aleya se refiere al viaje nocturno del profeta Mohammad desde la Meca a Jerusalén desde donde realizó su ascensión, dos hechos fundamentales en la conformación del Islam. Esta aleya, además, forma una de las muchas profecías cumplidas que encierran las páginas del Corán dado que cuando fue revelada al profeta, en la primera etapa de su mensaje, cuando sólo contaba con un puñado de discípulos, ni existía la Mezquita Inviolable (Al Haraam) ni la Mezquita de Al-Aqsa. La primera fue posible años después, tras la conquista de la Meca ( año 630 de la era cristiana) y la segunda, en Jerusalén, fue posible 54 años después de la muerte del profeta, durante el mandato del califa omeya Abdelmalek Bin Marwan (685 D.C.) y gracias a que el califa Omar Ben Aljattab había derrotado al imperio bizantino 35 años antes.

Otro de sus argumentos un tanto desesperados en su afán de separar entre la Ciudad Santa y su pueblo autóctono árabe-palestino, es aquello de que la Biblia repite cientos de veces el nombre de Jerusalén y el Corán ninguna, argumento este que ya vimos que es falso, además de que hay que tener en cuenta que la Biblia propiamente dicha, los cuatro evangelios
independientemente del Antiguo Testamentos, es tan árabe y palestino como el Corán. Pero si queremos recurrir a esta dialéctica utilizada por los propagandistas de Israel , podemos constatar que sólo en lengua árabe Jerusalén es denominada (La Santa: Al Quds) y (la Ciudad Santa: Bait Al Maqdes), por lo tanto, y siguiendo la lógica de los propagandistas de Israel, la ciudad sería santa sólo para los árabes, musulmanes y cristianos, y no para los judíos dado que estos no la denominan La Santa .

Más aun, el nombre hebreo de Jerusalén ni siquiera es hebreo, sino cananeo, como la inmensa mayoría de los nombres de las localidades de Palestina mencionados en los textos religiosos judíos. Todos sabemos que la Ciudad Santa existía siglos antes del inicio de la invasión hebrea de Palestina en 1240 a.c. Hasta la conquista de la ciudad dos siglos mas tarde por David, ayudado por los filisteos (no olvidemos que David era lacayo de los filisteos y ayudó a su rey Gat a derrotar a Saul en la batalla de Gilboé en el año 1000 a.c. y luego traición a los filisteos y se enfrentó a ellos derrotándoles) esta ciudad era de sus dueños y fundadores, los jebuseos (palestinos), que eran una tribu cananea. Jerusalén se llamaba entonces Salem y los hebreos mantuvieron este nombre cananeo convertido en Yerushalaim: ciudad de Salem, simple y llanamente. (Tierra de Canaán-Isaac Asimov) .

Siguiendo esta línea, los mencionados autores hablan de vestigios del Templo de Salamón que dicen que existen debajo de las mezquitas de la Roca y Al-Aqsa, lo cual es absolutamente falso, dado que al cabo de 33 años transcurridos desde que Israel ocupo militarmente Jerusalén, en los que los equipos arqueológicos israelíes no descansaron ni un día en su búsqueda de “vestigios” del Templo, estos no hallaron nada de nada de lo que buscaban.
Repito: no han encontrado nada de restos arqueológicos del Templo.

Ese Templo , que Salomón terminó de construir en 957 a.c fue destruido
totalmente por Nabucodonosor II de Babilonia en 586 a.c. De ese Templo,
que es el que realmente veneraban los judíos, no queda ni rastro y no existe prueba fiable alguna de que el llamado Muro de las Lamentaciones, o Muro del Buraq para los musulmanes, haya pertenecido al mencionado Templo. El segundo Templo de Jerusalén construido en 515 a.c. era de mucha menor importancia arquitectónica que el primero y fue totalmente destruido por Tito el 9 de octubre del año 70. Si tomamos en cuenta en primer lugar que el primer Templo “no era grande” (Enciclopedia Británica, Volumen 6, 1993) y si recordamos que estamos hablando de un momento histórico y de una zona donde un sólo hombre, Sansón, podía derribar un edificio, donde se encontraban más de 3.000 personas (Antiguo Testamento-Jueces) simplemente tirando de dos columnas del mismo, podemos fácilmente deducir que clase de construcción eran aquellos dos templos.

A todo esto se añade que los judíos no encuentran, en toda su efímera
historia en Palestina, otra cosa de la que enorgullecerse excepto de unas inexistentes ruinas de un templo que al parecer era de reducidas dimensiones construido hace más de 25 siglos. En todos estos siglos transcurridos desde entonces no han podido construir otra cosa. Ni siquiera aquel Templo podía haber sido levantado si no fuera por la ayuda del rey Hiram de Tiro, sus cidros, canteros y artesanos (A.T.-Reyes). Todos los pueblos contemporáneos y anteriores al período que estamos tratando han dejado múltiples y grandiosas edificaciones, a pesar de que otras muchas desaparecieron a lo largo de los siglos. Egipcios, babilonios, asirios, romanos, griegos, árabes, etc. cuentan hoy día con un riquísimo patrimonio arqueológico, artístico y arquitectónico, en muchas partes del mundo antiguo, excepto los judíos, que vienen ensordeciendo a media humanidad con sus interminables historias (y histerias) relacionadas con un sólo Templo que en toda su
historia fue lo único que vale la pena que fueron capaces de construir, y sólo gracias a la inestimable ayuda de los fenicios de Tiro.

Los propagandistas de Israel están ensordeciendo a medio mundo)el
occidental, por supuesto) hablando de aquel inexiste templo, con el único fin de cegar a la opinión pública occidental, y hacerla olvidar que Jerusalén es la ciudad del Santo Sepulcro, de la Iglesia de la Resurrección y de otras numerosas iglesias y monumentos históricos cristianos, a la vez que es la Jerusalén de las mezquitas de Al-Aqsa, de la Roca, de Omar, y de otras muchas mezquitas y monumentos islámicos construidos a lo largo siglos y que son, junto a los cristianos, auténticas joyas del patrimonio de la Humanidad. Lo mismo sucede en el resto de Palestina e Israel, donde los judíos no cuentan con apenas vestigios, excepto tumbas imaginarias y nunca (en ningún caso) documentadas, mientras que musulmanes y cristianos tienen un sin fin de lugares santos, que están de pie, llenas de vida, desde hace muchos siglos. Hasta los romanos tienen en Palestina, Israel y toda la región, un gran numero de vestigios. Los hebreos, en cambio, casi nada. Eso sí: una formidable propaganda, mucha mitología y un ensordecedor ruido.
Lo que Issac Asimov denomina, hablando de la historia antigua judía,
“cuentos”.---------