Artículos de opinión

 

Navidades Asesinadas

 

Carlos Juma

Irónicamente, mientras el mundo se prepara para la Nochebuena la sensación de un profundo y silencioso dolor se respira en la Natividad, en Belén.
Sus calles, que como arroyuelos abocan a la explanada de la Basílica, están heridas de muerte. No está el calor de sus gentes ni el ir y venir de sus visitantes.
También hoy nace Jesús como cada día pero ni en Gaza ni en la Rivera Occidental del Jordán ni en Nazaret oiremos las campanas. Irán los palestinos cristianos a rezar y después a escuchar el silencio; a compartir con nuestros hermanos musulmanes el dolor y el abatimiento que se cierne sobre nosotros. No habrá celebraciones. Estaremos juntos en la Navidad mas triste que se haya visto jamás.
El General Sharon y sus secuaces dejan a mas de 2.8 millones de palestinos en la ruina, estrangulados en áreas aisladas infligiéndonos mas dolor y mas humillación.
Hemos entregado ramos de olivo y a cambio tenemos tanques de guerra.
Nuestra tristeza se tornará en alegría; no lograrán humillarnos aún más ni arrodillar nuestras vidas un milímetro más. Lucharemos por nuestra tierra, por nuestro pueblo, por nuestras casas y por nuestros mártires, estamos en pie para decirte que permaneceremos encima de vuestros pechos, que no habrá un olivo arrancado por tus manos que no denuncie tu presencia y que Jerusalén, la Santa, la Sagrada, la nuestra, será la capital de nuestro Estado libre. Romperemos las cadenas con que esclavizas la ciudad tres veces santa y desde el mas profundo abatimiento y tristeza, desde el Campo de los Pastores, desde Beit-Sahour, desde Beit-Jala y desde Bet-lahem naceremos dos mil veces mas para desear PAZ a la gente de buena voluntad.
A ti que ahorcas la PAZ no te maldigo; solo deseo que nazca en el silencio de esta Navidad Asesinada por la bota de la Ocupación el grito del Niño que te transfigure en gente de buena voluntad.
Y te recuerdo Somalia, Afganistán........mi querida Palestina.

(*) Carlos Juma es presidente de la Comunidad Palestina en Canarias

31 de Diciembre de 2001