Artículos de opinión

 

 

                                   

Palestina: Cuando los periodistas olvidan que un asesinato es un asesinato

Robert Fisk
The Independent

 

"No me preocupan las palabras que israelíes y palestinos utilizan para describirse mutuamente. Es el hecho de que nos sometamos a ese vocabulario."

¿Qué demonios ha pasado con nuestra información sobre el Oriente Próximo? A George Orwell le hubiera encantado un despacho de Reuters desde la ciudad cisjordana de Hebrón el miércoles pasado. "Soldados israelíes encubiertos," informó la agencia noticiosa más famosa del mundo, "mataron ayer a tiros a un miembro de la facción de Fatah de Yasir Arafat en lo que los palestinos calificaron de asesinato." La frase clave, desde luego, es "en lo que los palestinos calificaron de asesinato." Cualquier lector cuerdo concluiría inmediatamente que Imad Abu Sneiheh, que recibió 10 disparos de "agentes" israelíes en la cabeza, el pecho, el estómago y las piernas, fue el objeto de un homicidio, cómo no va ser un asesinato. Pero no, Reuters, como todas las grandes agencias y compañías de televisión que informan sobre el trágico conflicto palestino-israelí, ya no llaman un asesinato por su nombre.

En los días del apartheid, nadie escatimó sus palabras cuando los escuadrones de la muerte sudafricanos mataban a tiros a los opositores militantes. Hablaban de homicidios y de asesinatos. Todavía lo hacen cuando asesinos latinoamericanos matan a sus políticos opositores. Aún no he visto un periódico que vacile enl informar sobre el "homicidio" –o por lo menos "asesinato"—por pistoleros de la IRA o de la UDA en Belfast. Pero no cuando los que asesinan son los israelíes. Porque cuando son los israelíes los que matan, no cometen homicidios o asesinan, según Reuters o CNN o el más reciente converso a ese tipo de enfermizo periodismo, la BBC. Los israelíes cometen algo que es sólo "llamado" un "asesinato" por los palestinos. Cuando los implicados son israelíes, el límite moral que nos capacita para decir la verdad se extingue.

Con el pasar de los años, hasta CNN comenzó a comprender que la calificación de "terrorista" utilizada sólo para un campo de los antagonistas era racista y torcida. Cuando un reportero de televisión utilizó esa palabra respecto a los palestinos que atentaron de manera tan siniestra contra la pizzería en Jerusalén la semana pasada, fue rotundamente atacado por uno de sus colegas por caer por debajo de los estándares del periodismo. Correctamente. Pero en realidad, nuestra información ha empeorado; no lo contrario.

Los directores en todo el mundo están exigiendo que sus periodistas sean cada vez más blandos, cada vez más excesivamente comedidos, cuando informan sobre cualquier incidente que pueda molestar a Israel. Lo que provoca, por supuesto, que se informe tan a menudo sobre israelíes muertos por palestinos, mientras que los palestinos, aunque tengan menos de 10 años, son muertos en "enfrentamientos" – "enfrentamientos" que dan la impresión de que fueran una especie de desastre natural como un terremoto o una inundación, una tragedia sin un culpable.

Una manera segura de identificar la responsabilidad de Israel en un asesinato es la palabra "fuego cruzado". Mohammed el-Dura, el pequeño palestino matado a tiros por soldados israelíes en Gaza el año pasado, se convirtió en un icono de la Intifada palestina. Los periodistas que investigaron la muerte del niño, incluyendo el corresponsal de The Independent en Jerusalén, no tenían duda alguna de que las balas que lo mataron eran israelíes (aunque los soldados implicados puedan no haberlo visto.) Pero después de una investigación militar fantasma israelí denunciada en el Knesset por un miembro israelí del parlamento, todas las principales agencias fotográficas occidentales utilizaron leyendas con la foto para futuros clientes. Sí, ya se lo habían imaginado, los pies de foto decían que fue matado por "fuego cruzado."

Las guerras siempre han producido sus trucos verbales, sus frases antisépticas y sus metáforas higiénicas, de "daño colateral" a "degradar al enemigo." El conflicto palestino-israelí ha producido una cosecha singular. El sitio israelí de una ciudad se ha convertido en un "cierre", la frontera legal entre Israel y los territorios ocupados se ha convertido en la "línea de juntura", los colaboracionistas con los israelíes son "colaboradores", el territorio ocupado por Israel se encuentra "en disputa", los asentamientos judíos construidos ilegalmente en tierra árabe se han convertido en "vecindarios" –sitios bonitos, campechanos, invariablemente atacados por "militantes" palestinos.

Y cuando los atacantes suicidas cometen sus atentados, son "terroristas" para los israelíes y, desde luego, los palestinos los llaman "mártires." Lo más inaudito es la declaración espeluznante de los israelíes para sus propios asesinatos extrajudiciales: "muertes selectivas." Si existe algo de humor negro en toda esa peligrosa tontería, tengo que admitir que Israel ha encontrado un verdadero portento en su declaración sobre palestinos que se vuelan cuando están fabricando bombas: mueren, dicen los israelíes, de "accidentes laborales."

No me preocupan las palabras que israelíes y palestinos utilizan para calificarse mutuamente. Es el hecho de que nos sometamos a ese vocabulario.

Hace poco más de una semana, escribí en The Independent que la BBC se había doblegado ante la presión diplomática israelí para que dejaran de utilizar la palabra "asesinato" para describir el asesinato de palestinos a favor de la inverosímil descripción israelí, "muertes selectivas" A continuación Malcolm Downing, el redactor de misiones de la BBC que decretó ese nuevo uso, me llamó la atención. Dijo que yo era tendencioso, parcial y engañoso; la BBC simplemente consideraba que "asesinato" era una palabra que debía aplicarse a "personalidades políticas o religiosas de alto nivel."

Pero el aspecto más importante de la respuesta de Mr. Downing fue que en ninguna parte se refirió al aspecto principal de mi artículo de que la BBC hacía una recomendación específica sobre la selección de palabras para describir los homicidios israelíes: "Muertes selectivas". La BBC no inventó esa frase. Lo hicieron los israelíes.

No creo ni por un instante que Mr. Downing comprenda lo que hizo. Sus colegas lo consideran como un profesional amigo. Pero tiene que comprender que al decir a sus reporteros que usen "Muertes selectivas" está perpetrando no sólo un error periodístico sino que una inexactitud de hecho. Hasta ahora, 17 civiles totalmente inocentes, incluyendo dos pequeños, han sido matados en los asesinatos organizados por el Estado de Israel. Así que lo menos que se puede decir es que los asesinatos son muy mal seleccionados. Y no puedo dejar de recordar que cuando Jill Dando, de la misma BBC, fue tan cruelmente matada a tiros delante de su propia puerta, no cabe la menor duda de que fue asesinada por un hombre que la había "seleccionado" deliberadamente. Pero no fue eso lo que dijo la BBC. Lo llamó asesinato. Y es lo que fue.

En la pasada semana, CNN, las agencias noticiosas y la BBC, han estado todos una vez más aportillando la verdad. Cuando el asentamiento judío de Gilo fue atacado por francotiradores palestinos en Beit Jala, se convirtió una vez más en un "vecindario judío" sobre tierra "en disputa" aunque la tierra, lejos de estar en "disputa" pertenece legalmente a la gente palestina de Beit Jala ("Gilo" es la palabra hebrea para "Jala".) Pero los televidentes y los lectores no fueron informados al respecto.

Cuando tuvo lugar el siguiente asesinato organizado por el estado, de un palestino miembro de Hamas, un periodista de la televisión –esta vez de la BBC—se limitó a decirnos que su asesinato era "considerado por los israelíes como una muerte selectiva que los palestinos consideraban un asesinato." Se puede ver el problema. Profundamente atribulado por la versión israelí, el hombre de la BBC tuvo que "equilibrarla" con la versión palestina, como un reportero deportivo que no quiere culpar a ninguno de los dos lados por un foul.

Así que, en los próximos días, busque las siguientes palabras clave sobre el Oriente Próximo en la información televisiva: "muertes selectivas", "vecindario", "disputada", "terrorista", "enfrentamiento" y "fuego cruzado." Entonces pregúntese por qué están siendo utilizados. Estoy por la verdad de ambos lados. Estoy a favor de utilizar la palabra "terrorismo" siempre que describa a los terroristas de ambos lados. Estoy harto de oír a los palestinos hablándome de hombres que hacen volar niños en pedazos como "mártires." Un asesinato es un asesinato. Pero en lo que concierne a vidas de hombres y mujeres, ¿debemos aceptar que los reporteros de las agencias y de la televisión nos ofrezcan comentarios al nivel de un match de fútbol?

21 de agosto del 2001