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Crónicas
Palestinas. Los Caminos de la Ira
“Israel
es una AMEBA”
ARNALDO PÉREZ GUERRA
Conversamos
con Dauno Tótoro mientras afinaba los últimos detalles del documental,
cuyo proyecto de nombre es: “Crónicas Palestinas. Los caminos de la
Ira”, fruto del viaje a tierra palestina, junto a Miguel Littin, Ítalo
Retamal y Sergio Armstrong, en el que recorrieron buena parte de
Palestina, pasando por
Cisjordania, Ramalá, Belén, Benzajur, Beiyala, Yemín, Nazaret, Yabat,
el Mar Muerto, Franja de Gaza y Rafat.
El
lente y la mirada de los realizadores buscaba respuestas, aproximaciones a
una pregunta. Tótoro afirma con razón que el acceso a la información de
lo que está sucediendo en Palestina y en todo Medio Oriente, está
completamente sesgado: “Nosotros sabemos o creemos saber, que lo que
sucede es que hay una ocupación militar por parte de Israel, y un pueblo
que lanza piedras, molotov y, de vez en cuando un par de tiros, para
defender su integridad... Pero lo que no sabemos son las causas, las
razones, qué hay entre ese niño que tira una piedra y ese tanque israelí,
que hay en medio. Fuimos a buscar razones que expliquen el conflicto”.
-¿Y
qué razones encontraron?
“La
certeza de que no se trata de una Guerra Santa. No es un conflicto
religioso, sino tremendamente terrenal. Muy parecido a todos los de este
planeta, y que es la imposición colonialista, por territorio, agua,
recursos, rutas comerciales, etcétera. Se impuso la existencia de un
estado artificial, en un territorio que contaba con otro pueblo radicado
ahí. Estamos hablando del concepto sionista, que es el slogan con el cual
se funda Israel, que es ‘Tierra sin gente para gente sin tierra’, es
decir, la negación absoluta del pueblo palestino. Así de terrenal es.
Si
se analiza el desarrollo del mapa de la zona desde 1948 -que es cuando se
proclama el Estado de Israel- hasta el día de hoy, se ve un proceso
progresivo y muy rápido de estrangulamiento de los territorios
palestinos. Israel es una ameba que va devorando rápidamente a un pueblo,
haciéndolo desaparecer. Tras eso hay una intención política. Es una política
de estrangulamiento. Se le llama la ‘política de oclusión total’,
justificada por los israelíes desde argumentos como la seguridad
nacional, intereses de Estado, protección de la civilidad y el natural
crecimiento demográfico.
¿Y
cómo se ejecuta esto?, instalando en territorios ocupados asentamientos
de colonos judíos. Cada vez que se instala un asentamiento, se construye
una pequeña aldea para 5.000 o 10.000 habitantes, inmediatamente llegan
ahí no más 25 a 30 familias, lo que genera inmediatamente la
‘necesidad’ de un regimiento militar para ‘defender el
asentamiento’, un cordón de seguridad, y el control total de caminos de
acceso y campos circundantes... y al año se promulga un decreto para
ocupar la colina del frente, porque hay un crecimiento demográfico equis,
absolutamente injustificado y mentiroso, con lo cual tienes un nuevo
regimiento, nuevos controles...
Todas
las aldeas palestinas que están en las inmediaciones van quedando
seccionadas, y se dan las cosas más insólitas: En la aldea de Benzajur,
vecina y una unidad urbana con Belén, pasa una carretera de control
israelí que no puede ser atravesada por palestinos, y por tanto hay una
imposibilidad total de ir de Benzajur a Belén. Una carretera que es otro
país.
-Eso
también sucede con los servicios...
“Israel
controla el agua y la electricidad por medio de una empresa. Todas las
fuentes de agua, el río Jordán y todos los yacimientos acuíferos
subterráneos, y la distribución también responde al plan de oclusión.
Tienes, por ejemplo, en un asentamiento judío un flujo de 2.500 mts. cúbicos
per cápita por año, y al mismo tiempo, en una aldea palestina, la
empresa otorga 90 mts. cúbicos. Lo que eso impide es una vida sana, pero
además cualquier trabajo agrícola... Por un lado de la carretera hay un
vergel impresionante, trabajado a la perfección, y del otro tienes un
desierto, y se debe única y exclusivamente al manejo que esa empresa hace
del recurso, para no hablar de pesticidas, fertilizantes, semillas,
tractores, etc. Si proyectas este ‘mapa animado’ tienes en un futuro
no muy lejano la desaparición de Palestina.
Es
absolutamente imposible e impensable la existencia de un Estado Palestino
independiente, soberano y autónomo, con el territorio que hoy controla.
No puedes tener una nación dividida en innumerables bantustanes, con cero
capacidad de comunicarse, y con una Ameba que te envuelve. Como anécdota,
en Palestina hay una empresa telefónica con antena de repetición, pero
si cruzas un punto de control israelí se interrumpe la señal. Israel,
con su tecnología, bloquea la comunicación.
Ese
es el panorama a groso modo. Sin embargo el 62% de la población israelí,
de acuerdo a un plebiscito, se muestra partidaria de una solución pacífica
y por el fin de la instalación de asentamientos judíos en territorio
palestino, considerando esa política como el origen de la violencia”.
-¿Pero
qué ocurre con los asentamientos que ya existen?
“Lo
que sostienen los palestinos es que con este mapa actual no puede haber
Estado. Se exige un desarmado del actual mapa hasta lo que era la situación
previa a la guerra en 1967. Eso ya es una gran concesión, con Cisjordania,
Franja de Gaza y un corredor de seguridad entre ambos. Eso significaría
un gran sacrificio para los palestinos, y no todos están de acuerdo en
aceptar quedarse con el 22% del territorio asignado en 1948 por Naciones
Unidas. Con ese 22% y el corredor de seguridad, podría pensarse en la
viabilidad de un Estado Palestino. Para eso tiene que retroceder el mapa.
Eso significa desarmar efectivamente los asentamientos instalados en
Cisjordania y Franja de Gaza, eliminar el reticulado de carreteras
exclusivas israelíes al interior de territorio Palestino. De otra forma
no se puede hacer. El 62% de la población de Israel está de acuerdo, y
sin embargo, al mismo tiempo elige a Sharon. No hay acuerdo político ni
al interior de Israel ni en Palestina. Un segmento palestino considera que
aceptar el 22% del territorio es capitular. Otro sector más conciliador
sostiene que es la real politic, lo que es posible... en ése debate se
desangra el pueblo palestino”.
-Sharon,
un criminal de guerra en el gobierno de Israel, ¿qué sensación provoca
en el pueblo palestino?
“Que
Sharon sea Primer Ministro es un claro indicador de la política de
aniquilamiento total respecto de Palestina. Ven en él la confirmación de
las peores sospechas. Estando Ariel Sharon, el asesino de Sabra y Shatila,
en el poder resulta muy difícil creer en una alternativa de coexistencia
entre Palestina e Israel”.
-Barak,
el Primer Ministro anterior, dialogaba pero al mismo tiempo fue el que
mayor cantidad de asentamientos erigió en territorio Palestino...
“Sí,
pero Barak respondía a una coalición de Centro con el apoyo de sectores
progresistas, y era -desde el punto de vista de los israelíes- una
promesa de llegar a un acuerdo con la ANP... Mientras erigía
asentamientos, estaba dispuesto a conversar, y volver el mapa a 1967,
desarmar cuando hubiere que desarmar. Sin embargo, Barak también se oponía
a discutir abiertamente la reinstalación de los cerca de 2 millones de
refugiados, tampoco la entrega de Jerusalén.
Desde
Palestina es impensable la existencia de un Estado si no es Jerusalén la
capital. Al mismo tiempo Israel dice que Jerusalén es la ‘capital única
e indivisible del Estado de Israel’. Es el epicentro del conflicto, y
dentro de ella la Explanada de las Mezquitas.
Todo
es un nudo ciego. Lo cual da muy pocas esperanzas. La única posibilidad
de que este conflicto se resuelva positivamente -desde el punto de vista
palestino-, es que al interior de la sociedad israelí prospere, se haga
fuerte y domine una posición social y política que vea en la
coexistencia de dos estados independientes o uno binacional. Que se
entienda que tampoco va a ser fácil para Israel sobrevivir en el corazón
del mundo árabe, si persiste en su intento por aniquilar a Palestina”.
-¿Se
ve una salida por el lado de la guerra?
“Evidentemente
es una guerra muy desigual. No hay ninguna posibilidad de que Palestina
derrote a Israel, en las actuales circunstancias. Pensar, por ejemplo, en
una alianza árabe contra Israel sería difícil, sobre todo considerando
que los conflictos armados de 1948, 1953, 1967 y 1982 fueron guerras árabes
contra Israel perdidas. No se van a volver a embarcar porque, además, las
consecuencias fueron tremendas y desastrosas para el mundo árabe. No hay
una salida por el lado de la guerra”.
-¿Y
los sectores que sí apoyan esa guerra como Hamas, Yihad Islámica...?
Cualquier posible solución que no pase por el término de la ocupación,
devolución de territorios, regreso de los refugiados, desmantelamiento de
todos los asentamientos colonos judíos, para ellos es una capitulación...
“Existen.
Hay una coalición, en la que está Yihad Islámica, Hamas y otros, que
tienen una aproximación religiosa respecto del conflicto. La única
solución desde el punto de vista del integrismo es ‘la expulsión del
judío’, ‘liberar Tierra Santa de la presencia de infieles’... Eso,
no va a suceder. Insistir en esa vía es suicida. El resto del mundo político
y social, desde la izquierda (Frente Popular, comunistas) hasta la derecha
(Al Fatha) mantienen una suerte de alianza tras Arafat con el objetivo común
de la construcción e independencia del Estado Palestino. Consideran y
saben que la solución pasa por la existencia de dos Estados o uno
binacional. La diferencia es cuánto ‘aceptan’. Al Fatha dice
‘volvamos al mapa de 1967’, otros dicen ‘debemos unificar
territorios’ o ‘volver al mapa de 1948’”.
-Pero,
esa división de la ONU en 1948 ya fue en desmedro de los palestinos...
“...Y
fue rechazada por ellos, lo que provocó la guerra. Al negarse los
palestinos a aceptar el territorio asignado, fue reducido drásticamente
por Israel que se anexó cerca del 48%, y Palestina quedó dividida en dos
secciones, Franja de Gaza y Cisjordania”.
-La
Intifada de Al Aksa...
“Comenzó
en septiembre de 2000. Es un movimiento de resistencia bastante
testimonial. Se expresa, hasta el momento, en una suerte de rebelión de
masas bastante poco eficiente, considerando la estructura de dominación.
Tienes manifestaciones periódicas al interior de tus territorios. Te
manifiestas ante ti mismo y la prensa internacional, que te da pelota o
no. Manifestaciones que terminan en acercarse lo más posible al borde, y
desde allí demostrarle al soldado israelí que no lo quieres en tu
tierra, lanzándole lo que tengas a mano, y sufriendo bajas. También
participa el integrismo con acciones suicidas, que generan una respuesta aún
mayor por parte de Israel. Conversé con un joven que con un AKA-47 le
disparaba a francotiradores israelíes que estaban a 80 mts. Un tiro, dos,
una ráfaga. Le respondían con ráfagas de ametralladora Punto-50, que
demolía el edificio. Se escondía y volvía a disparar. Los israelíes se
cansaron y le tiraron un tancazo. Me decía ‘si yo tuviera un RPG-7
vuelo ese tanque’. Pero en 10 minutos los F-16 bombardearían Ramalá...
Eso es lo terrible, porque efectivamente es necesario resistir, ese
testimonio es necesario, pero en la medida en que se queda sólo en el
testimonio pierde su efectividad política”.
-No
se vislumbra la posibilidad que esa lucha sea conducida a una guerra de
liberación...
“No,
porque si alguien se lo plantea, sería demasiado tarde. Cómo estructuras
una guerrilla en un territorio fraccionado, sin comunicación, con
tecnología moderna que te tiene absolutamente controlado. Un ejemplo, en
Rafá -ciudad fronteriza-, una calle completamente destruida, todos los
edificios en el suelo producto de bombazos. La gente viviendo en carpas plásticas.
Todos muy deprimidos, muy mal, una situación realmente terrible. Y al
fondo una barricada de sacos de arena. Policías palestinos disparando a
través de tubos de PVC entre los sacos. Asomo el lente de la cámara por
uno de esos tubos, hago un zoom para ver a quiénes estaban disparando.
Muy cerca, a menos de 50 mts. una casamata israelí con su bandera
flameando, camuflado un cañón gigantesco y una ametralladora Punto-50,
que disparaba. Hago el zoom. No veo a nadie, y le digo ‘allí no hay
nadie’. ‘Sí -me dice- son operadas a control remoto a 20 km. en un
bunker, con cámaras de videos, asistencia satelital, GPS, y aprietan un
botón y disparan, y nos matan’... Es patético, pero es la realidad. Es
el desequilibrio más bestial que puede haber...”
-...Quizá
habría que inventar nuevas formas.
“Por
supuesto. Del modo en que nosotros lo vimos, no me parece factible la
existencia de un movimiento de liberación que se enfrente militarmente y
venza a Israel. No se ve factible hoy, en las actuales circunstancias.
Tendrían que haber transformaciones profundas... Y es terrible, porque si
ves las estadísticas, en esta Intifada la gran mayoría de los palestinos
que caen tiene menos de 19 años, les disparan a la cabeza. Un 48% recibe
impactos de tórax a cabeza ó genitales. Balas de goma, pero en los ojos,
te matan. Han muerto niños caminando al colegio, otros dentro de sus
casas, sentados en su cama. Todos los asentamientos judíos, sin excepción,
se encuentran en la punta de las colinas, mientras las aldeas palestinas,
en los bajos. Se construyen colonias judías alrededor de las aldeas
palestinas. En las tardes como a las 18:00 ‘impajaritablemente’
empieza su juego de puntería. Abren fuego desde las colonias como
‘cazando patitos en la feria’. Los palestinos que viven hacia el
exterior, usan sus casas tapiando con maderas, sacos, el lado que da hacia
el asentamiento, es su forma habitual de vida... Es tremendo. Los colonos
francotiradores con rifles de alta precisión y alto poder, disparan a las
casas de palestinos. Si uno de ellos responde con balas, inmediatamente
aparece un tanque y vuela las casas”.
-¿Qué
sensación les queda, cumplieron el objetivo?
“Sí,
llegamos con algunas, si no respuestas, aproximaciones. Creemos tener una
mirada de lo que sucede, más rica y completa de lo que estamos
habituados, con mayores antecedentes.
El
objetivo es divulgar esa mirada. Por otro lado, volvemos con una sensación
reforzada de orgullo por la resistencia de un pueblo, de admiración por
su capacidad, admiración por la especie humana ¡Cómo puede resistir un
pueblo! Porque no lleva una semana o dos, ni siquiera desde la última
Intifada, lleva siglos... Palestina, hasta 1917 estuvo dominada 400 años
por los Turcos Otomanos, antes de ellos, la lista es larga. Siempre ha
sido un lugar invadido, colonizado, su resistencia es histórica, está en
la memoria colectiva.... También volvemos con esta suerte de desazón, al
constatar lo difícil que sigue el panorama para adelante, y con la
urgencia de que este mapa de estrangulamiento no siga el desarrollo que se
puede presagiar. Que eso se detenga... En ese punto del planeta es donde más
brutalmente queda en evidencia el sistema colonial moderno, actual, de ‘última
generación’, la ‘cabeza de playa de EE.UU.’ en el mundo árabe.
Said, un intelectual palestino, señala lo ‘novedoso este
neocolonialismo en el que ya no asimilan, ni asesinan hasta el último de
los colonizados, sino que para el poder no existen, sencillamente los
ignoran’”.
28
de Junio 2001
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