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BUSH
y BEN LADEN: Tanto Monta, Monta Tanto.
Said Alami
Mas de 25 días han transcurrido desde la publicación de mi último
artículo sobre lo acontecido a raíz de los atentados terroristas
registrados en Nueva York y Washington.un período de tiempo en el que
algunas incógnitas han sido desveladas: justo hace una semana ( el 7 de
octubre) se iniciaron los salvajes
bombardeos sobre Afganistán, ha hablado Usama Ben Laden, lo cual nos
brindó la ocasión de conocerle directamente a través del famoso video
difundido por la televisión qatarí de Al Jazeera, ha hablado
el portavoz de Ben Laden y de Al Qaida, el kuwaití Bugueiz,
ha hablado Bush una y otra vez y también sus portavoces. Además,
pudimos conocer las reacciones populares de indignación y protesta contra
la guerra tanto en el mundo árabe e islámico como en países europeos.
Lo más sorprendente de lo registrado durante este lapso de tiempo es el
nuevo paralelismo entre los dos
protagonistas de esta demencial historia, el presidente Bush y Ben
Laden. Ya sabíamos que los dos
enarbolan a Dios como bandera. También sabíamos que el primero sacó a
relucir las cruzadas cuando aseguró que su guerra es "una
cruzada contra el terrorismo", término este que está siendo muy
explotado por Ben Laden para provocar la ira de miles de musulmanes.
Lo mismo hizo el saudí aspirante a profeta cuando proclamó el Yihad
contra Estados Unidos.
Pero
a nadie podía haberle pasado por la cabeza que el mismísimo Bush, auténtico
protector, cómplice y financiador del carnicero israelí Ariel Sharon,
iba a seguir los pasos de la mayoría de los caudillos
árabes, tanto los oficiales que detentan el poder sin tener el menor
derecho a ello (y que son protegidos y mimados por Estados Unidos),
como los "caudillos divinos" tipo Ben Laden y demás iluminados
medievales. Efectivamente: Bush ha empezado a explotar la cuestión
palestina y el sufrimiento palestino, en su propio beneficio, prometiendo
poner fin al holocausto palestino en su ya sonada ( y hueca) promesa de un
Estado Palestino. Con esta promesa, Bush intentó jugar la misma baza que
Ben Laden, cuando este último, en su mencionado video, amenazó con que
los estadounidenses no conocerán la seguridad mientras no la puedan
disfrutar los palestinos. Ben Laden pretendía así ganarse a los
palestinos y a las masas árabes, y Bush pretendía así confundir a los
palestinos y a las masas árabes y respaldar a los Gobiernos árabes en su
postura escandalosamente pro-americana.
Sin
embargo, ni Bush ni Ben Laden podrán engañar a las asas árabes y mucho
menos a los palestinos. Los palestinos saben de sobra quienes son sus
enemigos, y no distinguen, con toda la razón del mundo, entre Sharon y
Bush. Y también saben que Ben Laden, que nunca disparó una sola bala
contra Israel, no sólo está ajeno a su lucha, sino que la
perjudica enormemente.
Hasta
este momento Ben Laden no ha reconocido haber organizado las matanzas de
Nueva York y Washington, pero, al contrario de lo que hizo reiteradamente
antes del inicio de los bombardeos de Afganistán, no ha vuelto a negar
esta responsabilidad. Incluso se desprende del comunicado leído el día
13 de octubre por el propio Bugueiz, en el que invita a los musulmanes
a no utilizar líneas aéreas
estadounidenses y británicas y a evitar los edificios de gran altura en
esos dos países, que Ben Laden Y su Al-Qaida, han tenido alguna relación
con los atentados del pasado 11 de septiembre.
De ser cierta esa relación, aun sin probar, ( y no creo que lleguen a
probarse nunca) resultaría que
Al-Qaida nada tendría que envidiar a los asesinos degolladores de niños
del GIA argelino, ni a Israel,
auténtico Estado del terror e insulto viviente a toda la Humanidad.
Estas organizaciones criminales, autoproclamadas como islámicas, (lo
mismo que ETA se autodefine como nacionalista y sin embargo ningún medio
de información español se refiere a ella como tal) nada tienen que ver
con el Islam ni con el fundamentalismo islámico. Un destacado disidente
de los servicios secretos argelinos, Bujari, ha desvelado en los últimos
meses la responsabilidad de varios generales del Ejército en la formación
del GIA y la implicación en sus horrendas matanzas. Se trata de cinco
generales que representan los intereses de la ex metrópoli francesa. El
propio presidente de Argelia insinuó, en un discurso pronunciado hace
unos meses, la responsabilidad francesa de lo que ocurre en su país.
En el mundo árabe, numerosas fuentes y medios de información señalan
a Israel y a sus servicios secretos como autores de la existencia de la
mayoría de organizaciones terroristas con bandera
fundamentalista islámica cuya misión es provocar el odio en Occidente
contra el Islam, lo cual no deja de ser un objetivo estratégico y
primordial de Israel en su guerra imperialista y expansionista contra el
mundo árabe. Significativamente, antes de la aparición de Israel no
existían semejantes organizaciones
criminales.
Todos sabemos que Ben Laden empezó su andadura de combatiente de manos de
Estados Unidos, cuyos servicios secretos, la CIA, le financiaron y le
armaron en los años 80 para que luche contra las
tropas soviéticas en Afganistán. Lo mismo pasó con los medievales
Taliban, creados, financiados, armados y entrenados por Estados Unidos,
Arabia Saudí y Pakistán para desalojar del poder al Gobierno pro-iraní
del presidente Burhanuddin Rabbani.
Los Taliban estrenaron su Gobierno, en 1996, con un acto criminal de gran
envergadura, ahorcando al
entonces expresidente Nayibullah y a su hermano. Hace unos meses, el
régimen Taliban ha volado las estatuas gigantes de los Budas de Bamyan,
haciendo caso omiso a los llamamientos internacionales e ignorando los
ruegos de grandes y auténticos ulemas del Islam que se trasladaron
personalmente a Afganistán con el fin de evitar tan espantoso crimen
cultural.
Con estos dos crímenes imperdonables, además de un sinfín de atropellos
de los derechos del pueblo afgano en general y de la mujer en particular
(mirar mi artículo en Amanecer: Los Talibanes y los Tacones) los Taliban
se calificaban ellos solos como auténtica escoria indeseable. La misma
clasificación se merece el régimen de Bush, que encabezando la potencia
más fuerte del mundo se permite la vergüenza de bombardear día y noche,
sin piedad, al pueblo más pobre y más desvalido del mundo.
Así, entre dos escorias anda el juego..y el resto del mundo lo tendrá
que pagar muy caro, como precio de su complicidad con Bush y de su
silencio ante el holocausto afgano "made in USA" y ante las
matanzas venideras que sin duda Bush piensa perpetrar en otros países,
que es su verdadero objetivo a medio plazo. Líbano, Siria, Irak, Irán y
Palestina son los próximos objetivos donde Estados Unidos hará la guerra
que tanto desea Israel y sin que Israel tenga que mover un solo dedo.
Israel intervendrá militarmente cuando Bush haya terminado de prepararle
el terreno.
16
de Octubre de 2001
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